viernes, 2 de febrero de 2018

El cafetico de los viernes




Buenos días "Merybunders", que ahora una es estudiante de Marketing y los anglicismos en esta profesión están a la orden del día, aunque no se yo si dejar atrás mi merybundos y merybundas, eso me gustaba a mi, más como de andar por casa...Pero los jóvenes de mi clase, fuente de sabiduría moderna todos ellos, se han inventado el merybunders y me suena muy bien, ea, que cuando alcance yo la fama pueda reconocer a mis followers.

En fin empezamos nuestro cafetico, yo hoy un exquisito chocolate caliente, que el tiempo aquí se ha levantado revuelto,gris y con aire frío, incluso cuentan los diversos grupos del whatsapp que hay gente que por los alrededores ha visto nieve.

Saboreando, paladeando y disfrutando este chocolatico os voy a hablar del "libertinaje" de expresión que nos dan las diferentes redes sociales, en particular el whatsapp. Ahora que me rodeo, y por consecuencia comparto grupo con adolescentes, aún lo veo más claro, la facilidad para insultar, criticar o faltar al respeto que nos da dicha plataforma, cuando lo lógico sería que si hay algún tipo de descontento con alguien o algo se hable, que mucho antes que los pulgares para escribir la ciencia nos puso una lengua estupenda para hablar. Que no digo con ello que sean todos los jóvenes igual, ojo, que de todo hay en todas las edades, etnias, razas y grupos de whatsapp.

Después de este rollo de madre brasas, a mitad de nuestra taza de choco y habiendo mojado un poquete de bizcocho en él, os cambio el tema radicalmente y os vengo a contar que el lunes publicaré el segundo capítulo de mis "Crónicas de una madre estudiante" os iré presentando a cada uno de mis compañeros de clase y relatando cómo de fácil se me ha hecho la adaptación a ese grupo de jóvenes que en muchas ocasiones me sorprenden con sus salidas.

Se me gasta el chocolate y os juro que tengo hasta ganas de lloriquear, el lunes me pongo a dieta, como cada lunes, el martes me la salto, que muy delgada no me quiero quedar, miércoles y jueves la sigo respetando y el viernes dieta estricta hasta la noche que ceno comida basura. Los fines de semana libres de dietas que es muy duro ser sana muchos días. Y esa es mi estrategia en cuanto al adelgazamiento, ya os contaré como de efectiva resulta, jajajajaja.

Y ahora sí finalizando, y disfrutando de repelar con mi lengua el interior de la taza, privilegio que me ofrece el desayunar en casa y no tener muy alto el listón de dar buen ejemplo a mis hijos, me despido hasta el lunes y os deseo que vuestro fin de semana esté repleto de bailes, besos babosos y risas escandalosas, carreras destortoladas y algún que otro vino.

¡Feliz fin de semana bonicos y bonicas mías!

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