miércoles, 15 de febrero de 2017

Y llegó el día...

Y LLEGÓ EL DÍA...





Y ha llegado el día, el temido día, un año más, en el que mi pequeño se empeña en crecer. Me vais a permitir, a pesar de la poca vergüenza que supone el entrar después de tanto tiempo y no dirigirme a vosotros, que escriba una página en este rinconcico para él, para Jorge, mi mejor creación, mi obra de arte...porque sinceramente tengo la esperanza de que este blog sirva, en un futuro, que espero tarde mucho en llegar, en esos días en los que las hormonas dominen su ser y yo ya no sea lo más para él, para que se siente y lea cuantísimo lo queremos y lo querremos, y vea y descubra que todo, absolutamente todo lo que he hecho, hemos hecho, es por y para ellos....

Bueno capitán, mi capitán calzones, mi pillo de pecas y dientes de ratón. Ocho, ocho añazos, me da vértigo  pensar en cuanto has corrido al crecer, en lo rápido que se está pasando todo, pero lo estoy, lo estamos, disfrutando tantísimo que no me importa tanto como te hago creer.
Quiero que sepas, que me encanta en lo que te vas convirtiendo, que a pesar de esos arranques tuyos y de tus malos humos repentino, eres más bueno que el pan. Estoy más que convencida que llegarás a ser, ante todo, una muy buena persona.

Por mi parte lucharé contra dragones, si hace falta, para que no te falten sueños, para que tus razones nunca flaqueen y para que te sigan sobrando motivos por los que construir castillos.
Me comprometo también a seguir despertándote con bailes y risas, y a no dejar que te duermas sin un motivo por el que soñar.

Crece pequeño, crece y lucha siempre por lo que creas que debes hacerlo, quiérete y quiérenos mucho a todos, porque no te quepa duda que nosotros te queremos hasta la luna.