viernes, 23 de octubre de 2015

El cafetico de los viernes. Mi orden es mi desorden.


Buenos y fresquitos (por fiiiin) días en Alicante. ¿Compartimos de nuevo un exquisito cola cao?...Vale sí, lo reconozco, mi intento de dar un paso hacia la madurez y desayunar café o té, más propio de adultos que el exquisito colacao a fracasadooooooooooo, pero es que no me vayáis a comparar...

Saboreando el primer trago y un bocadito a mis tostadas de pan de pipas con mermelada de fresa (que para eso es viernes y me permito un capricho), os comentaré que ya he desistido en mi propósito de hacerme ordenada, es tan agotador intentar algo que no eres, y es que ¿quién me dice a mí que lo adecuado es ser así?, si yo en mi desorden me ordeno bien, porque si esa pila de cuentos, que se han acumulado durante toda la semana sobre mi mesa de centro del comedor, no estuviera ahí mis pequeños "mini yo" habrían leído la mitad, porque no es lo mismo tener que buscar el mando de la tv entre cuentos, que tener que ir aposta a coger el cuento.

Ya a medio vaso y pensando zamparme aunque sea un par de chocoflakes (que para eso es viernes y el capricho puede ser doble) Os diré que sin duda ser desordenada a veces resulta agotador, porque que envidia me da la gente que siempre sabe donde deja las gafas, a mi me lleva diez minutos cada día ubicárlas...Hoy precisamente he soltado el típico chiste que se me perseguirá durante años, "No se como se me ha podido perder, con lo organizada que yo soy" y es que ¿os digo algo? en el fondo me encanta ser así, es mi personalidad, y vale sí, podría trabajar un poco en ello y esforzarme para que todo fuera más ordenado a mi alrededor, pero eso requiere mucho tiempo y entre el que tengo que sacar para el deporte, para la asociación de padres del colegio, para jugar algún partidillo con mi hijo, para cambiar 25 veces de ropa a los bebés de María y para alguna manualidad....yo descarto el que me lleva ser organizada.

Y ahora sí con el buche lleno, el vaso vacío y sintiéndome menos culpable por irme a trabajar y dejar mi casa que parece que han entrado los ladrones me despido hasta más leer.

Un placer como siempre y un sincero empujón hasta esa parte de vosotros mismos que menos os gusta o que por los estereotipos de la sociedad creéis que deberíais cambiar, que no nos engañen, no tenemos que ser iguales, sólo tenemos que querernos como somos....

Un besico y abrazos varios.