martes, 22 de julio de 2014

Pintura de pizarra casera

Lo que más odio del verano es estar sin mis hijos...y es que hay que ver lo complicado que está el mundo para ser padres y trabajadores a la vez.

Cuando una ya es madre 5 años, luego ya no sabe ser "sin serlo", a mi por lo menos me pasa, ya no me acuerdo que hacía cuando no tenía hijos, a sí que me paso la tarde dando tumbos como un zombi del sofá a la nevera y viceversa...Pero ¿sabéis que os digo? ¡YA ESTÁ BIEN! hoy me he revelado, me he levantado del sofá y la he liado parda.

He desmontado una mesa y me he propuesto pintarla, una vez desmontada he pensado que la pintaba con pintura de pizarra, ya que es más espesa y me ahorro poner la imprimación, pero claro no encontraba en las tiendas de pintura cercanas. Bendito Internet que todo lo sabe, receta casera para pintura de pizarra y listo!

Ponemos en un bote la pintura, añadimos una cucharada sopera de yeso y un pelín de agua tibia. Batimos con un tenedor, o varillas de esas de cocina, rápido para que no queden grumos. La textura tiene que ser más o menos como la de una mayonesa o salsa de yogur.



Sólo nos queda pintar. Las cualidades de ésta pintura son que es más espesa que una pintura normal, seca super rápido y ¡SE PUEDE PINTAR CON TIZA SOBRE ELLA!
Cómo yo no me fío mucho de mi misma he pintado una caja de fruta para probar mi mezcla, y me ha encantado el resultado, así que ya tengo mi mesita también pintada y secando para darle mañana la cera, Ya os enseñaré el resultado.





Y esto no es más que el principio, porque me he propuesto remodelar todo el salón, ya iréis viendo el antes y el después. Todo sea por terminar el verano sin parecer una orca de tanto viaje a la nevera.

Filosofia Merybunda: sobrevivir a la ausencia de mañacos por casa y al silencio absoluto que nos invade.